Es una torre defensiva de origen romano y altomedieval con un muelle-espolón de mampostería que apunta el uso de este enclave como embarcadero para cruzar el río Jarama.

Su estructura y accesos son similares a las atalayas de la zona, construidos por las necesidades defensivas del califato Cordobés frente al avance de la frontera cristiana, de hecho Jarama o Xarama significa río de frontera, o de la tierra de nadie.